Biografía de Rafael Martínez
Rafael Martínez, cuyo nombre verdadero es
José Rafael Martínez Arteaga. Asimismo, apodado
El Cazador Novato, fue un destacado cantante,
compositor, músico, coplero y poeta colombiano. Nació el 26 de
enero de 1940, en Arauca, Colombia y falleció el 5 de marzo de
2017, en Barinas, Venezuela. Inicialmente fue conocido en los
parrandos de su tierra desde muy tierna edad, logrando llamar la
atención de los cantores consagrados gracias a su agudeza y
constante creatividad para salir siempre con algo nuevo.
A lo largo de su destacada trayectoria discográfica, El Cazador
Novato inmortalizó verdaderas joyas del folclor que se convirtieron
en himnos de la sabana a ambos lados de la frontera. Entre sus
obras más célebres sobresalen
"El cazador novato", el gran
éxito de 1969, que no solo lo consolidó como un coplero y
declamador de referencia, sino que además le otorgó el seudónimo
artístico que lo acompañaría de por vida;
"Evitar no es
cobardía", una pieza que caló profundamente en el sentimiento
popular por su carga de sabiduría y su retrato de la idiosincrasia
del hombre del campo; y
"Plegaria humana", un tema de
profunda sensibilidad donde el cantautor plasmó con su pluma una
punzante y emotiva reflexión social sobre las vivencias y
realidades de la llanura.
Niñez, Juventud y Vida Familiar
Rafael Martínez fue hijo de los araucanos José Fernando Martínez y
Ramona Arteaga. A medida que fue creciendo, se fue criando en medio
de las tareas cotidianas de todo hombre de campo; era llevado al
ordeño, a revisar los rebaños y a cuidar los animales enfermos. En
las fechas notorias de Navidad y Año Nuevo, su padre lo llevaba a
los parrandos, naciendo así su profunda admiración por la
creatividad del llanero.
Cuando cumplió dieciséis años de edad, en 1956, representó a
Arauca, Colombia, en el Primer Encuentro Nacional de Folclor y
ocupó el primer lugar de manera unánime como compositor e
intérprete. Tras este logro, volvió con el alma repleta de
esperanzas a su gran pasión: la sabana. Se dedicó por completo a
los trabajos de llano, desempeñándose como amansador de caballos y
vaquero de hato. En las faenas lo ponían de apartador porque los
animales le obedecían sin necesidad de maltratarlos, bajo su firme
premisa de que en el oficio se debe utilizar la inteligencia más
que la fuerza. En esa época, también aprendió a tocar bandola,
guitarra y cuatro, empezando a hacer sus propias canciones.
Inicios de Rafael Martínez en la Música
Los inicios formales en la música de Rafael Martínez se
consolidaron a través de los festivales. Su primera canción la
tituló
"Llanura, yo soy tu hijo", una pieza con la que se
llevó el galardón del Primer Torneo Internacional del Joropo
celebrado en Arauca, Colombia, en 1966.
Este triunfo marcó el comienzo de su exitosa carrera por los
caminos de la fama, logrando ganar en serie cuatro festivales
internacionales. Más tarde, en 1969, grabó su primer larga duración
alternando con el también reconocido artista
Tirso Delgado, producción que
incluyó el éxito que lo signó y le dio su nombre artístico para
siempre:
El Cazador Novato.
Género musical
Rafael Martínez se destacó por ser un intérprete de música llanera
recia y tradicional. Aunque la vida y las coincidencias lo
terminaron convirtiendo en un célebre declamador de poemas
llaneros, él siempre sostuvo que su fuerte y su verdadera
inclinación musical eran la copla y el contrapunteo criollo,
afirmando que el verdadero valor de un coplero radica en el sentido
de la situación para convertirse en un poeta repentino.
Trayectoria y Legado
Rafael Martínez representa uno de los artistas musicales más
sobresalientes de la historia del folclor llanero. Considerado,
además, un defensor de la esencia pura del joropo, solía evocar con
nostalgia las viejas notas del arpa de maestros como Omar Moreno,
David Párales o Joseíto Romero, cuyo compás de segundeos y
bordoneos contrastaba con las ejecuciones aceleradas de las épocas
posteriores.
Su figura ha sido una pieza clave en el impulso del género,
sirviendo además como el gran mentor de figuras estelares. A
continuación, se detalla cronológicamente su experiencia como
cantautor y compositor desde su debut hasta su partida:
En 1946, a los seis años de edad, Rafael Martínez ya daba sus
primeros pasos en la música, ganándose el reconocimiento como un
coplero afamado en los parrandos de su región nativa.
En 1956, tuvo su primer gran roce nacional al representar a Arauca,
Colombia, y ganar el primer lugar como compositor e intérprete en
el Primer Encuentro Nacional de Folclor en Manizales, Caldas,
Colombia
.
En 1966, Rafael Martínez marcó su debut profesional definitivo al
coronarse en el Primer Torneo Internacional del Joropo en Arauca,
Colombia, con su primera canción grabada, titulada
"Llanura, yo
soy tu hijo", trillando un camino de éxitos que lo llevaría a
ganar cuatro festivales internacionales en línea.
En 1969, registró su primer gran hito discográfico al lanzar al
mercado su primer álbum de larga duración en colaboración con Tirso
Delgado, el cual incluyó el tema
"El cazador novato",
éxito que lo signó y le dio su nombre artístico para siempre.
Durante la década de 1970, Rafael Martínez se radicó en Venezuela y
consolidó su madurez musical. Es en esta época cuando descubrió e
impulsó la carrera de un joven
Reynaldo Armas, quien para entonces
trabajaba como presentador de artistas.
A lo largo de las décadas de 1980 a 2010, continuó su carrera
musical fiel a la tradición criolla, grabando producciones
discográficas y llevando el sentir del hombre de campo a los
escenarios más importantes de Colombia y Venezuela. En este extenso
período, destaca de manera especial la publicación de obras cumbres
de su catálogo como
"Evitar no es cobardía" y
"Plegaria humana", piezas que calaron profundamente en el
alma del pueblo llanero.
Asimismo, resalta su consagración definitiva como el gran defensor
de la identidad binacional de la sabana y su constante
participación en los festivales más prestigiosos de la frontera,
donde su pluma y su voz ronca se mantuvieron como el referente
absoluto de la poesía costumbrista y el contrapunteo criollo.
En 2017, su incansable labor de difusión y composición se mantuvo
activa hasta el final de sus días, cuando Rafael Martínez falleció
el 5 de marzo de ese mismo año en Barinas, Venezuela, cerrando más
de cinco décadas de una impecable trayectoria profesional y dejando
un vacío imborrable en la cultura sabanera.
Vida Personal
A pesar de la enorme fama que alcanzó en Colombia y Venezuela,
Rafael Martínez nunca perdió la sencillez del hombre de campo. Su
conexión con la tierra, el ganado y las vivencias de la sabana era
real; no era una pose artística. Vivía y sentía el llano con la
misma naturalidad con la que respiraba. Poseía una mente brillante
y una velocidad mental extraordinaria. Esa agudeza que demostraba
en el contrapunteo la aplicaba en su vida diaria: era un hombre
conversador, con un gran sentido del humor, pero también con una
tremenda capacidad para analizar la realidad social de su
entorno.
Muerte
Rafael Martínez El Cazador Novato falleció el 5 de marzo de 2017,
en Barinas, Venezuela, debido a complicaciones de salud asociadas a
un paro cardiorrespiratorio, luego de haber estado hospitalizado
durante algunos días. Tenía setenta y siete años de edad.
Como muchos artistas tradicionales de las últimas décadas, Rafael
Martínez se inició en las raíces mismas del campo y los parrandos
familiares. Desde entonces desarrolló su talento para la
improvisación, el canto y, de manera especial, para la poesía
sabanera. Su paso por los hatos y los festivales le dio la
experiencia necesaria para emprender su carrera en la escena
folclórica. Cada día su obra incrementa el número de seguidores que
redescubren el valor de la tradición llanera, manteniendo vivo un
legado cultural que no se equivoca con el tiempo.